Los datos privados olvidados en ordenadores o portátiles y móviles desechados generan nuevos fraudes
Se calcula que los españoles tiran a la basura entre 3 y 4 millones de ordenadores y portátiles y 12 millones de teléfonos móviles al año, más una cifra desconocida que se dona a instituciones o se vende en el mercado de informatica de segunda mano. Aunque sus dueños hayan borrado los datos privados, son fácilmente recuperables para la picaresca informática.
La policía alemana quedó en evidencia el año pasado al subastar
diversos ordenadores portátiles incautados a criminales. Habían
formateado los discos duros antes de ponerlos en venta, pero sus
compradores descubrieron con sorpresa que contenían fotos pedófilas y
propaganda nazi.
Lo mismo le sucedió, este verano, al gobierno de Georgia (EEUU).
Subastó diversos equipos informáticos (ordenadores, portatiles,
servidores, pantallas tft), donde se encontraron detalles bancarios,
números de la seguridad social e informes hospitalarios.
Recientemente, un ordenador pc desechado por la empresa de
biotecnología Monsanto revelaba datos sobre sus investigaciones
secretas.
Juan Martos, Responsable de Laboratorio de Recovery Labs, explica la
razón: "El sistema operativo nos hacen creer que, cuando enviamos los
datos a la papelera o formateamos el disco duro, el borrado es
definitivo, pero no es así. El espacio ocupado por estos archivos queda
disponible para ser reutilizado por otros que almacenemos pero,
mientras esto no se produzca, la información sigue en el disco".
Un caso de un cliente quepidió que recuperasen los datos de un disco
duro: "Nos llamó algo ofendido, ya que le habíamos mandado datos suyos
y otros que no lo eran. Resultó que lo había comprado de ordenador de
segunda mano y, al recuperar los datos, aparecieron también los del
anterior propietario".
Otro caso curioso se dio con una tarjeta de memoria comprada en un
centro comercial de Madrid: "Venía como nueva, con su paquete,
garantía. Le pasamos nuestro programa de recuperación de fotografías y
vimos que estaba llena de fotos personales de una pareja. Tan sólo la
habían formateado y vuelto a empaquetar", vendieron un producto usado
como si fuera nuevo.
Según diversos estudios, en una cuarta parte de los equipos vendidos en
el mercado de informatica de ordenadores y portatiles de segunda mano o
usados, el propietario ni se ha molestado en borrar la información. Lo
comprobó un vecino de Barcelona que compró un ordenador usado subastado
por el Forum Barcelona 2004 y descubrió en su interior un disco
compacto con datos personales.
Es una realidad cotidiana en las tiendas de reparación de ordenadores y
portatiles. Los clientes abandonan allí los componentes que han sido
actualizados: "Un abogado nos dejó un disco duro lleno de casos de sus
clientes; una astróloga, cientos de cartas astrales; también bases de
datos y contabilidad de empresas, fotos eróticas, filmaciones de
vecinas", aseguran en la tienda Traxtore.
El descuido o desconocimiento sobre cómo borrar bien los datos
informáticos ha dado lugar a un nuevo tipo de picaresca, explican en
Traxtore: "Hay gente que se dedica a comprar equipos de segunda mano o
usados en tiendas físicas o virtuales, por si contienen comprobantes o
"cookies" con datos bancarios, u otras informaciones que permitan hacer
deducciones sobre aquella persona".
Recientemente, la cadena BBC denunciaba un nuevo negocio detectado en
Nigeria: la venta de datos bancarios de clientes británicos,
recuperados de los ordenadores usados que instituciones y particulares
donan a Nigeria.
Lo mismo sucede con los teléfonos móviles y PDAs, según un reciente
estudio de la consultora Trust Digital, que compró diez aparatos en
eBay y los diseccionó: extrajo 27.000 páginas de información, con la
que pudo localizar a los dueños originales, además de su información
bancaria, contratos y planes empresariales, listas de contactos,
llamadas, correspondencia, contraseñas y uso de medicamentos.
Cómo borrar bien un disco duro
Es un mito que formatear un ordenador o portatil sea igual a borrar su
información, explica Juan Martos, de Recovery Labs: "Existe un
interminable número de aplicaciones en Internet, cuyo objeto es la
recuperación de archivos borrados o de discos formateados".
A la hora de llevar el ordenador a reparar, "hay que quitar o borrar
antes el disco duro, eliminando la partición y haciendo un formateo de
bajo nivel. Y, cuando lo vayamos a buscar, reclamar que nos den las
piezas que han reemplazado".
Si nuestra intención es desechar el ordenador, las mejores soluciones
son destruirlo físicamente, con un taladro o martillo; desmontarlo a
piezas y tirarlas en contenedores diferentes, o bien y además
desmagnetizar el disco duro, con un programa específico.
Si queremos donarlo o venderlo, se recomienda usar un programa de
borrado seguro, que escriba encima de los datos y garantice así su
eliminación. Nick Green, responsable de Ontrack Data Recovery España,
explica: "Con pasar el programa una vez es normalmente suficiente,
aunque para información crítica se exige más. El departamento de
Defensa de EEUU, por ejemplo, exige tres pases".
Los programas de borrado seguro son también útiles para los teléfonos
móviles: se coloca el aparato en un adaptador de lectura conectado al
ordenador y se le aplica el programa. Esto funciona sólo para la
tarjeta SIM. En el caso de la memoria interna, hay que pedir un
programa específico al fabricante y, según los expertos, es muy difícil
borrarla.
A pesar de estas precauciones, es posible que nuestros datos sean
recuperables, asegura Martos: "Casi todas las aplicaciones de borrado
seguro del mercado tienen deficiencias. Es importante informarse bien".
Además, añaden desde Ontrack: "Sobrescribir los datos puede no
funcionar si no sabemos dónde y cuándo se almacenan dentro del disco.
Podemos borrar sólo cierto tipo de archivos y particiones, pero no
todos".
Incluso destruir el disco no es irreversible, aseguran en Ontrack: "La
desmagnetización no siempre es efectiva, necesitas saber cuánta energía
y tiempo de exposición son necesarios. En cuanto a la destrucción
física, la compañía IBAS consiguió recuperar el 90% de datos de unos
discos duros seriamente dañados, que habían estado meses sumergidos en
un barco hundido, a 100 metros de profundidad en agua salada".
Borrar los datos enviados
En un mundo intercomunicado, acabar con la información personal en el
propio ordenador o portátil no es suficiente. El riesgo de revelación
no deseada de datos sigue latente, en los correos electrónicos o
mensajes instantáneos que se mandan a personas que no tienen la
precaución de borrarlos.
Así lo ha comprobado recientemente el congresista norteamericano Mark
Foley. Mensajes suyos enviados a menores, que no los eliminaron de sus
ordenadores pc, han permitido a todo el país conocer las tendencias
sexuales del congresista. Es otro de los cada vez más escándalos,
despidos laborales y crisis financieras cuyo origen es la información
fuera del propio control.
Para evitarlo, están apareciendo programas, como VaporStream, que
funcionan con una aplicación web y borran automáticamente el mensaje
cuando ha sido leído por el remitente, destruyendo también cualquier
traza de quien lo envió. Otra solución son los viejos programas de
cifrado, como PGP, siempre que el receptor los conserve sólo en su
versión cifrada, pues si guarda el correo después de descifrado no
sirve para nada.
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